Pareciera que la ciudadania norteamericana ha comenzado a tener una vida tremendamente amargada
a consecuencia del desempleo, a la falta de dinero y a todos los problemas como estos que hoy enfrentamos. Todas las cosas que acostumbrabamos a hacer, aquellas bondades que acarrean la buena vida, el buen trabajo y la felicidad de mirar hacia un futuro mejor, se nos han venido abajo gracias al abuso de unos pocos, abusos repletos de inconciencia y de avaricia de dirigentes con una inmensa ingerencia en la vida de todos.
Empleadores y financistas sin escrupulos que continuan llevando a esta inocente poblacion americana hacia una violencia descomunal, como unica alternativa para superar su inhabilidad de contrarrestar la locura que produce el descalabro de una nacion acostumbrada a las mejores bondades de la vida.
De otra manera, no encontramos una explicacion justa y logica a la inmensa cantidad de violencia ocurriendo semanal y mensualmente en las grandes ciudades de una nacion que pareciera estar al umbral del total descalabro.
Reconocemos que el gobierno busca la mejor manera de solucionarnos el problema que nos aqueja pero, al mismo tiempo, no podemos entender por que se preocupan tanto de los financistas y de aquellas empresas millonarias culpables del pecado que lanzaron al mundo, sin siquiera importarles las consecuencias y, todavia peor, donde ningunos de ellos nos abren las puertas para un trabajo tan bueno como el que teniamos.
No es logico. No podemos dejar de ver a otrora, magnificos profesionales que en una juventud diferente a las demas, se rompieron la cabeza estudiando la mas dificiles de las profesiones universitarias, hoy buscando cualquier tipo de empleo hasta rebajarse en reemplazando a obreros que ni siquiera llegaron a terminar sus estudios basicos. Frustrados por la injustiuicia, entonces, han comienzado a apollarse en pequenos actos de desesperacion, en aquella violencia que todo animal -que es el ser humano- asomando cuando llega el momento de superar las frustraciones.
Y de pronto, se encuentra en una piscina de horroress, matando a diestra y siniestra, atormentando a los demas.
Deben ser las consecuencias de esta atroz situacion en que nos encontramos. Estamos seguros!
No quisieramos, aqui,justificar esas acciones terminales pero si, quieramos que alguien, en algun momento, pensara primero en crear esos trabajos que tanto prometieron y que todavia no llegan.
La semana pasada hubo 669.000 despedidos de sus trabajos y la Casa Blanca todavia no aparece con los prometidos puestos para arreglar carreteras, etc.,etc. En el mercado laboral no hay nada para los desocupado. Solo hay una pequena ayuda que, apreciada por todos, poco significa en los hogares del ayer, en esta atribulada nacion de hoy.
A la ciudadania poco le importan las guerras ni los fracasos o los triunfos politicos. Lo que quieren es regresar a lo que han perdido. Volver a ser la misma familia que fueron antes, cuando la tranquilidad economica y la responsabilidad eran los unicos caminos que nos llevaban hacia la meta que nos disenamos en nuestra juventud.
Habra mas violencia?
Posible!
Por lo menos hasta que la Casa Blanca no confronte la realidad de lo que necesitamos, de las cosas minimas requeridas por aquellos que estabamos acostumbrados, por decadas, a una vida mucho mejor de la que llevaron nuestros antepasado y que se nos esfuma de las manos como granos de arena perdidos en la nada.
No pedimos mucho.
Solo queremos trabajar, presidente, queremos ganar lo que merecimos ayer, salir de esta pesadilla a la que los llevo la inconciencia de individuos millonarios que nunca han tenido, siquiera, algo parecido a lo que estamos sufriendo como sufre aquel padre de familiae perdiendo su empleo de profesional o de aquella joven mujer soltera que sacrificaba su vida para dar de comer a sus hijos y que hoy barren calles para no matarlos de hambre.
---" Terminen con las politiquerias, senores legisladores. Olvidense de los bancos y de Wall Street porque tenemos hambre, tenemos sed y porque nos avejentamos antes de lo que quisieramos," me dijo anoche un amigo, pidiendome unos dolares prestados.